lunes, 13 de septiembre de 2021

Enseñar es innato al ser humano.

 Un estudio publicado en la Royal Society Open Science sobre los Aka, uno de los pocos pueblos cazadores-recolectores que queda en el mundo, indica que la enseñanza forma parte del genoma humano. 

Hace unos 40 años, el antropólogo Barry Hewlett relató que, al prepararse para la caza, los padres daban a sus bebés pequeñas hachas, palos y cuchillos. Era una forma de enseñanza.

Con su último estudio afirma: "Es parte de nuestra naturaleza... Obviamente, la enseñanza, tal y como existe en la educación formal es diferente a la enseñanza presente en los grupos pequeños con los que he trabajado". 

Los Aka dan gran importancia a la autonomía individual, la colaboración y la igualdad. No son propensos a intervenir en el comportamiento de otros. "No se debe coaccionar o decir a los demás lo que deben hacer, ni siquiera a los niños". 

Según el psicólogo cognitivos, Gyorgy Gergely, la "pedagogía natural" es una forma de enseñar donde los niños reaccionan con gran sensibilidad a las señales que les indican que algo es importante y las utilizan para imitar comportamiento o aprender sobre nuevos objetos.

Hewlett afirma que "es importante recordar que, cognitivamente, la enseñanza se produce tanto en el maestro como en el niño. El niño necesita saber que estas señales particulares signfican algo y el maestro debe saber cómo utilizar dichas señales para llamar la atención sobre el conocimiento que puede no estar claro para el alumno. Es una evolución conjunta, en el sentido de que están aprendiendo tanto el niño como el profesor". 

El investigador grabó a 10 niños de 12 a 14 meses durante una hora en su entorno natural. Después se codificó el comportamiento para identificar los momentos que modificaban el comportamiento para mejorar el aprendizaje. Detectaron 169 situaciones. Casi la mitad duró menos de 3 segundos. En ellas los maestros daban respuestas positivas o negativas, mostraban acciones o daban instrucciones verbales y generaban la oportunidad de practicar. 

A Hewlett le sorprendió el tiempo que los Aka dedicaban a la enseñanza de sus bebés. Más del 40% del tiempo los niños probaban las habilidades que se les mostraba. De media, el tiempo de enseñanza era cuatro minutos y nueve los de practica.

"Sabemos  que aprender puede ser algo muy rápido cuando se está motivado. Cuando eliminas la autonomía del niño, eso afecta a su motivación". Este sistema da más opciones a los niños frente al de los "padres helicóptero" que siempre dicen "ve a hacer esto, ve a hacer aquello, necesitas hacer esto, es necesario que hagas eso... De esta manera, (la enseñanza= se hace en otra dirección, la de proporcionar asesoramiento sin tener todas las respuestas correctas dispuestas para el hijo".

"Teaching in hunter-gatherer infancy", Barry S. Hewlett, Casey J. Roulette. Royal Society Open Science (2016) DOI: 10.1098/rsos.150403 https://royalsocietypublishing.org/doi/10.1098/rsos.150403 

lunes, 6 de septiembre de 2021

Tu bebé llora y tú te vuelves multitarea.

El llanto demanda nuestra atención, pero además tiene un efectos sobre nuestra función cognitiva lo que la vuelve más flexible para que podamos atender al bebé además del resto de tareas de nuestro día a día.

Según David Haley de la Universidad de Toronto: "El instinto de los padres parece estar programado, sin embargo, nadie habla de cómo ese instinto puede incluir la cognición... Si simplemente desplegáramos una respuesta automática cada vez que un bebé empieza a llorar, ¿cómo podríamos pensar sobre la presencia de elementos preocupantes en el entorno o sobre la mejor manera de responder a la angustia de los niños?

El estudio se focalizó en las vocalizaciones infantiles y su efecto en los adultos si reían o lloraban mientras que completaban una tarea cognitiva a través del test de Stroop. El test analizaba las interferencias en el tiempo de reacción. Los participantes identificaban el color de una palabra impresa sin tener en cuenta el significado de la palabra inmediatamente después de escuchar la grabación con el bebé. Al mismo tiempo se media la actividad cerebral utilizando la técnica de electroencefalografía (EEG). 

"Los padres están constantemente tomando decisiones y tienen diversas demandas que compiten por su atención" añadió Joanna Dudek, autora principal del estudio: "pueden estar en medio de una tarea cuando su hijo empieza a llorar. ¿Cómo se mantienen en calma, fríos y serenos, o cómo saben cuándo dejar lo que están haciendo para atender al niño?

Se produce una respuesta adaptativa, una conmutación en el control cognitivo, para responder eficazmente a las necesidades emocionales de los hijos al tiempo que se enfrentar a otras demandas externas. La atención se enfoca de forma selectiva. "Esta flexibilidad cognitiva es lo que permite a los padres elegir rápidamente entre responder al bebé o a otras demandas lo que, paradójicamente, puede suponer ignorar al niño momentáneamente". 

"Infant Cries Rattle Addult Cognition", Joanna Dudek, Ahmed Faress, Marc H. Bornstein, David W. Haley, PLOS ONE )2016= DOI: 10.1371/journal.pone.0154283 https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0154283 

lunes, 9 de agosto de 2021

Los peques bilingües son más flexibles para realizar tareas.

 Los bilingües tienes más habilidades par realizar tareas de inhibición de conflicto que implican ignorar una norma aprendida frente a los monolingües.

Según la Universidad Concordia de Montreal existe una ventaja en las habilidades para resolver problemas de los niños bilingües. El cambio de una lengua a otra "se hace más frecuente a medida que los niños crecen y a medida que aumenta el volumen de vocabulario" según Diane Poulin-Dubois, profesora del Departamento de Psicología de Concordia. "El rendimiento superior en tareas conflictivas parece ser debido a que los bilingües tienen una flexibilidad cognitiva y unas capacidades de atención reforzadas, gracias a su experiencia en el cambio entre idiomas".

Se estudiaron a 39 niños bilingües y 43 monolingües a los 24 y a los 31 meses. "En su mayor parte, no hubo diferencias entre los niños bilingües y monolingües... pero eso cambiaba drásticamente cuando se trataba de la prueba de inhibición de conflicto y las diferencias eran especialmente evidentes en los niños bilingües cuyo vocabulario había aumentado más". La inhibición de conflicto se refiere al proceso mental de hacer caso omiso a una regla aprendida a la que normalmen

ç´te prestaría atención.


lunes, 2 de agosto de 2021

El instinto maternal es biológico.

 El llanto de los recién nacido activa regiones cerebrales que la animan a tomarlos en brazos.

Todas las madres reaccionan de la misma forma ante el llanto, independientemente de su educación, nivel social o nacionalidad. El estudio se realizó en 11 países (Argentina, Bélgica, Brasil, Camerún, Francia, Israel, Italia, Japón, Kenia, Corea del Sur y Estados Unidos) y todas las madres reaccionaban tomando al bebé en brazos y hablándole para calmarlo. El estudio analizó a 684 madres con sus bebés y sus reacciones frente al llanto; acunando, cambiando  el pañal, hablarles, mostrar afecto, alimentándolos o entreteniendo. 

Las resonancias magnéticas del cerebro de las madres remarca unas regiones específicas vinculadas al movimiento, la atención y la palabra. Todas las zonas frontales implicadas en la interpretación de los sonidos se activan con el llanto. Lo cual ha indica que las respuestas del cerebro están programadas y son comunes. Según la investigación la compresión de la relación madre-hijo a nivel psicológico permitirá identificar y ayudar a las madres con riesgo de maltrato infantil u otros comportamientos problemáticos.

En un estudio anterior se analizaba también a los padres quienes actuaban de manera diferente a las madres durante el llanto del bebé. Los hombres permanecen atentos durante la noche mientras que las madres son más propensas a levantarse y confortarlos. Los escáneres demuestran que los cerebros de los padres permanecen en reposo mientras que el de las mujeres cambian al modo atento ante el llanto. 

Neurobiology of culturally common maternal responses to infant cry. Proceeding of the National Academy of Sciences. DOI; 10.1073/pnas.1712022114 (2017). https://www.pnas.org/content/114/45/E9465.abstract


lunes, 26 de julio de 2021

El cerebro social alterado del autismo.

 Un estudio sobre el cerebro social de los niños revela un marcador de la futura aparición de este trastorno y abre un camino a una posible recuperación estimulando el cerebro mientras se está a tiempo.

La alteración se manifiesta desde las primeras semanas de vida, lo cual anticipa la aparición del trastorno y puede ayudar a prevenirlo con los estímulos adecuados. Según la ONU, el autismo es una afección neurológica permanente manifestada en la infancia. El índice de autismo en el mundo es alto y la falta compresión provoca grandes repercusiones en las personas, sus familias y la comunidades. Por ello, la ONU ha declarado el 2 de abril como Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo.

¿Qué se entiende por cerebro social? Son las regiones neuronales que se desarrollan desde las primeras semanas de vida de una persona en respuesta a los estímulos sociales: voces, rostros y gestos de las personas de su entorno. Estos estímulos se despiertan en el recién nacido por razones desconocidas, pero los que los desarrollan en menor grado acaban padeciendo el trastorno (TSA).

El estudio demuestra que el desarrollo del cerebro social se obstaculiza por la indiferencia precoz a los estímulos desde el nacimiento. Según Holger Sperdin de la Universidad de Ginebra: "los bebés que presentan TSA son menos atraídos por los estímulos llamados sociales. Sin embargo, no se sabía qué ocurre a nivel cerebral a una edad tan temprana. Para averiguarlo, nosotros partimos de la hipótesis de que estos niños mirarían de forma diferente vídeos con información social y de que su cerebro social respondería también de otra forma".

En la investigación se utilizó la electroencefalografía (EEF) y la tecnología del seguimiento de ojos mientras que los niños miraban vídeos. Los niños con TSA exploraban las imágenes de manera muy diferente. Además, este hecho se acompaña de alteraciones importantes de la conectividad neuronal y los flujos de información en regiones específicas del cerebro social, y en las ondas cerebrales alpha y theta.El estudio sugiere que las terapias precoces orientas a mejorar la capacidad para responder a los estímulos sociales podría mejorar el funcionamiento hasta el punto de restaurar el cerebro social para evitar la manifestación del TSA posteriormente.

Early alterations of social brain networks in young children with autism. Holger Franz Sperdin et alia. eLife 2018; 7:e31670 DOI: 10.7554/eLife.31670 https://elifesciences.org/articles/31670

viernes, 23 de julio de 2021

Las horas que deben dormir bebés y adolescentes.

 Según médicos estadounidenses dormir de más también tiene riesgos.

La Academia Americana de Medicina del Sueño (AASM) ha publicado recomendaciones sobre las horas de sueño recomendable para niños. 

De 4 a 12 meses deben dormir entre 12 y 16 horas.

De 1 a 2 años entre 11 y 14.

De 3 a 5 años de 10 a 13 horas.

De 6 a 12 años duermen entre 9 y 12.

De 13 a 18 entre 8 y 10 horas.

El estudio fue publicado en junio de 2016 de la revista Journal of Clinical Sleep Medicine y ha sido respaldado por la Academia Americana de Pediatría, la Sociedad de Investigación del Sueños y la Asociación Americana de Tecnólogos del Sueño.

Según Shalini Paruthi, miembro de la AASM: "El sueño es esencial para una sana, y es importante para promover hábitos saludables de sueño en la primera infancia. Es especialmente importante también garantizar que los adolescentes duerman lo suficiente".

Los expertos revisaron 864 artículos científicos publicados, evaluando las pruebas con un sistema de clasificación formal y posteriores rondas de votación hasta llegar a un consenso. La conclusión fue que dormir la cantidad de horas recomendada de forma regular se asocia a una mejor salud mental y física, atención, comportamiento, aprendizaje, memoria, regulación emocional y calidad de vida. Para obtener estos beneficios no solo es importante la duración del sueño, sino también la regularidad, los horarios apropiados, la calidad y la ausencia de trastos del sueños.

Dormir de menos puede conllevar problemas de atención, conducta y aprendizaje, riesgo de accidentes, lesiones, hipertensión, obesidad, diabetes y depresión. En los adolescentes se vincular con un aumento en el riesgo de autolesiones, pensamientos suicidas e intentos de suicidio.

Nathaniel Watson, presidente de la Academia de Medicina del Sueño, afirma: "Más de un tercio de la población de EE.UU. no está durmiendo lo suficiente, y para los niños, que están en los años críticos del desarrollo, dormir es aún más importante... Garantizar que existe tiempo suficiente para el sueño es una de las mejores maneras de promover un estilo de vida saludable para un niño". 

Pero dormir de "más" también tiene consecuencia negativas para nosotros como la hipertensión, diabetes, obesidad y diversos problemas de salud mental.


lunes, 5 de julio de 2021

Si tu bebé balbucea, respóndele.

Un estudio de la Universidad de Iowa (EE.UU.) afirma que las madres que responden a sus bebés de 12 meses mientras que les leen un libro, potencian el desarrollo del lenguaje de sus hijos, puesto que se estable una conversación.

El estudio analizaba a madres e hijos durante la lectura de libros, el juego con marionetas y con otros juguetes. Los bebés producen más sonidos parecidos al habla durante la lectura que durante el juego. Igualmente, las madres respondían más a sus bebés durante la lectura que con otras actividades imitando o ampliando los sonidos de los peques. Este estudio podría explicar por qué la lectura se ha relacionado con el desarrollo del lenguaje de los menores.

"Una gran cantidad de investigaciones muestran que leer libros, incluso a niños de tan solo seis meses de edad, es importante para que surja el lenguaje, pero estoy tratando de explicar por qué, observando detalles, como la respuesta a los sonidos de los niños", dice Julie Gros-Louis, profesora asistente de psicología en la UI. 

"Si sabemos qué interacciones específicas se están produciendo entre el cuidador y el niño y podemos vincularlas con los resultados de lenguaje, tendríamos algo más que decirles a los padres aparte de que lean mucho a sus hijos", añade. "Los resultados pueden contribuir a la comprensión de cómo se relaciona la lectura a los niños preverbales con el desarrollo de idiomas, que no se entiende bien, en contraste con las interacciones de lectura con niños mayores”. 

“The influence of Interactive Contexto n Context on Prelinguistic Vocalizations and Maternal Responses”. Julie Gros-Louis, Meredith J. West, Andrew P. King. Language Learning and Development (2016). https://www.tandfonline.com/action/doSearch?AllField=10.1080%2F15475441.2015.1053563 DOI: 10.1080/15475441.2015.1053563

lunes, 28 de junio de 2021

Si tu bebé llora, tu testosterona también.

 Un estudio de la Universidad de Michigan (EE.UU.) afirma que cuando los padres oyen llorar a sus bebés su nivel de testosterona se reduce. ¿A qué se debe? Parece que la reducción resulta necesaria para la protección del bebé en situaciones de peligro. 

Según el estudio los niveles de testosterona paternos descienden al ver a sus bebés en peligro y al dormir con ellos. Además, pueden conllevar el aumento de la empatía y la mejora de la relación amorosa con la madre. 

Por otra parte, si los padres interpretan el llanto como un síntoma de irritación y sienten que no son capaces de consolar al bebé, entonces se produce un aumento de la testosterona lo que conlleva una respuesta negativa en el peque. 

El estudio se realizó con 175 hombres. Se les practicaron test hormonales a través de la saliva. En una primera parte del experimento, los padres fueron separados de los bebés. Algunos de los pequeños estuvieron claramente molestos por la separación buscando en todo momento a su progenitor.

En una segunda parte, se reunieron a los padres con sus hijos e hijas. Se les entregó tres cajas de juguetes y dispusieron de 5 minutos para jugar con cada uno de ellos. En una de las cajas había un xilófono con un mazo, en otra un juego de empujar palancas y en otra una tortuga con formas. 

Según Kuo: “los hombres con mayores descensos en la testosterona durante la separación previa de sus hijos fueron más sensibles durante la interacción consecutiva”. Los niveles de testosterona solamente descendieron durante la primera fase de separación y no durante la segunda de juego. Además, los padres de niñas fueron más sensibles que los padres de varones.

Según la investigación de la Universidad de Notre Dame en Indiana (EE.UU.), los padres que duermen con sus hijos cerca también sufren la baja de los niveles de testosterona. Esto podría volver a los padres más sensibles a las necesidades de los menores y ayudarles con las tareas paternas. El estudio se realizó en 362 padres de entre 25 y 26 años con tres grupos de población: los que dormían solos, los que dormían en la misma habitación de los bebés y los que dormían en la misma cama. El último grupo fue el que sufrió mayores descensos en los niveles hormonales.

“Individual variation in fathers’ testosterone reactivity to infant distress predicts parenting behaviors with their 1-year-old-infants”. Patty X. Kuo, Ekjyot K. Saini, et. Al. Developmental Psychobiology (2015). https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/dev.21370 DOI: 10.1002/dev.21370 

lunes, 21 de junio de 2021

El idioma de los papis es clave para introducir una segunda lengua en los hijos.

 Con sólo una hora al día, los bebés pueden aprenden otro idioma de forma más sencilla según una investigación de la Universidad de Washington. 

"A medida que los investigadores estudian el desarrollo temprano del lenguaje, a menudo oímos de los padres que están ansiosos de proporcionar a sus hijos la oportunidad de aprender otro idioma, pero no pueden pagar una niñera de un país extranjero o no hablan un segundo idioma" afirma Naja Ferjan Ramírez, investigadora científica del Instituto de Ciencias del Aprendizaje y Cerebro de la Universidad de Washington (I-LABS. 

En el estudio, bebés de entre 7 y 33 meses recibieron una hora de sesiones de inglés durante 18 semanas a través de la interacción social, el juego, el estilo de discurso empleado por los padres (gramática simple, tono alto y exagerado con vocales extraídas; frente a otro grupo de control que recibió un programa bilingüe estándar. Después se analizaron las grabaciones para determinar cuántas palabras y frases en inglés pronunciaba cada peque. 

Los bebés del primer grupo dijeron un promedio de 74 palabras o frases en inglés, mientras que el grupo de control solamente consiguieron una media de 13. Según los investigadores esto demuestra que también los bebés de familias monolingües pueden desarrollar habilidades bilingües. 

Las pruebas de seguimiento de estos bebés demostraron que habían retenido lo que habían aprendido, su dominio del español se continúo desarrollando sin interferencia sin verse afectado por la adquisición de una segunda lengua y no hubo diferencias entre las diferentes clases sociales de los menores.

"La ciencia indica que los cerebros de los bebés son las mejores máquinas de aprendizaje jamás creado y que el aprendizaje de los bebés se da en un momento adecuado. Su cerebro nunca podrá aprender un segundo idioma mejor que en el período de los 0 a los 3 años", dijo Patricia Kuhl, codirectora del laboratorio y profesor de ciencias del habla y la audición de la Universidad de Washington. 

Por todo ello, os recomendamos las versiones bilingües de los cuentos de los lebucos. Su lectura por idioma es de aproximadamente una hora, están escritos con estructuras simples, permiten la interacción con los peques y a través de los diálogos el cambio de entonación y emociones para atraer y mantener la atención de los menores (https://amzn.to/39JCLnl).

“Bilingual Baby: Foreign Language Intervention in Madrid’s Infant Education Centers”. Naja Ferjan Ramirez, Patricia Kuhl. Mind, Brain and Education, First published: 17 July 2017. DOI: 10.1111/MBE.12144. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/mbe.12144

lunes, 14 de junio de 2021

El ahorro en enfermedades gracias a dar el pecho.

 Un estudio realizado en EE.UU. calcula el ahorro sanitario y económico de amamantar a los bebés durante el primer año de vida. 

 

La lactancia exclusiva hasta los seis meses y el dar el pecho hasta los doce podría proteger a bebés y madres de la muerte prematura y enfermedades graves. En EE.UU. podría suponer hasta 4.300 millones de dólares de ahorro en tratamientos médicos. 

 

Según Alison Stuebe, experta en alimentación infantil del Instituto de Lactancia Materna Carolin Global y profesora en la Universidad de Carolina del Norte; “En la actualidad, el 22 por ciento de las madres empleadas vuelven a trabajar a los 10 días del nacimiento […] La baja de maternidad pagada mantiene a las madres y a los bebés juntos, lo cual es esencial para la lactancia materna. Su promulgación tendría un impacto en la salud de las mujeres y los niños para toda la vida”.

Según Melissa Bartick, profesora ayudante en la Facultad de Medicina de Harvard y en el Cambridge Health Alliance (Boston): “La lactancia materna es mucho más beneficiosa en la prevención de enfermedades y en la reducción de costes de lo estimado previamente [..] Los resultados deberían obligar a todos los hospitales a desarrollar programas destinados a ayudar a las nuevas madres a aprender a amamantar a sus bebés". 

En la investigación se estudiaron a mujeres entre los 15 y los 70 y a niños hasta los 20 años. Entre las enfermedades incluidas estaban: leucemia linfobllástica aguda, colitis ulcerosa, infecciones del tracto respiratorio inferior, obesidad, muerte súbita, otitis, etc.; para los bebés. En las madres se incluyo el cáncer de mama y de ovario, diabetes, hipertensión y ataques cardíacos. 

Al grupo de control (el de madres que amamataban según las tasas actuales de los EE.UU) se le asociaron más de 3.340 muertes prematuras lo que supone unos 3.800 millones de euros en gastos directos e indirectos y 12.700 por las muertes prematuras. El 80% de estos gastos corresponden a las madres. 

"La lactancia materna se ha concebido durante mucho tiempo como una cuestión de salud infantil, pero está claro que es un problema de salud de la mujer también", según Eleanor birla Schawarz, profesora de medicina del UC Davis Health System (California=. "La lactancia materna ayuda a prevenir el cáncer, la diabetes y las enfermedades del corazón, y sin embargo, muchas mujeres no tienen idea de que la lactancia materna tiene todos estos beneficios".

"Suboptimal Breastfeeding in the United States: Maternal and Pediatric Health Outcomes and Costs", Melissa C. Bartick, Eleanor Bimla Schwarz, Brittany D. Green, Briana J. Jegier, Arnold G. Reinhold, Tarah T. Colaizy, Debra L. Bogen, Andrew J. Schaefer, Alison M. Stuebe. Maternal / Child Nutrition (2016). DOI: 10.1111/mcn. 12366. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/mcn.12366


lunes, 31 de mayo de 2021

Los bebés ven como nosotros.

 Los cerebros de los bebés, a partir de los cuatro meses, son capaces de distinguir los rostros de cualquier escena como el cerebro de un adulto. Según otras investigaciones, a partir de los tres meses, el lenguaje se trata en las mismas zonas cerebrales que nosotros. 

 

En el estudio también se descubrió que los bebés prefieren las caras humanas frente otro tipo de información como puede ser el cuerpo humano o las caras de animales.

 

“Organization of High-level Visual Cortex in Human Infants”. Ben Deen et. Al. Nature Communications 8, Article number: 13995 (2017). DOI_ 10.1038/ncomms13995. https://www.nature.com/articles/ncomms13995

lunes, 24 de mayo de 2021

Conversar con tu bebé potencia sus habilidades cognitivas.

Los bebés de entre 18 y 24 meses que mayor interacción tienen con sus padres, principalmente hablando, mejoran sus habilidades cognitivas a la edad de 10 años según una investigación realizada por Jill Gilkerson de la Fundación LENA (Boulder, Colorado). En otra investigación anterior, ya se determinó que la relación entre la cantidad de interacciones vividas por los bebés y su coeficiente intelectual (CI). 

 

En el mismo estudio se asegura que un régimen alimenticio sano a los 2 años permite al bebé crecer sano y le predispone a tener un peso saludable a los 12; y consideran que la comunicación es el “alimento” del cerebro.

 

Se analizaron 5.000 minutos de registros de audio de 146 bebés y menores (de entre dos meses y cuatro años) interactuando con sus padres durante 6 meses. A esos mismos niños se les realizó teste entre los 9 y los 14 años. 

 

Los resultados fueron sorprendentes. Las conversaciones de los bebés de 18 a 24 meses supusieron un aumente de entre el 14 y el 17% de las diferencias en el CI respecto a otros niños de su misma edad. Las conversaciones aumentan un 27% la capacidad de compresión verbal de los peques a los 10 años, incluso por encima de otros factores socioeconómicos.

 

La conversión es una mejor opción frente al monólogo de los padres frente a los bebés.

 

“Language Experience in the Second Year of Life and Laguage Outcomes in Late Childhood”, Jill Gilkerson et al. Pediatrics Sep 2018, e20174276; DOI: 10.1542/peds. 2017-2676. https://pediatrics.aappublications.org/content/142/4/e20174276



Y si te quedas sin temas de los que tratar con tu bebé siempre puedes leerle. Mi sugerencia mis cuentos bilingües donde además de divertidas aventuras tus peques podrán aprender montones de cosas sobre diversos temas:

 

Leno y el mapa del tesoro – Leno and the treasure map

Leno y los dinosaurios – Leno and the dinosaurs

Leno y las doce constelaciones – Leno and the twelve constellations

 

(Disponibles también solamente en español o en inglés).

lunes, 17 de mayo de 2021

Necesitarás seis años para recuperar el sueño tras el nacimiento de tu bebé.

Todos los padres y las madres de bebés saben que pierden calidad de sueño con el nacimiento de sus peques. Lo que tal vez no sepan es que el descansar mal puede provocar problemas de salud por lo que conviene recurrir a profesionales en caso de que se estime necesario.

 

El estudio estuvo dirigido por Sakari Lemola de la Universidad de Warwick (Inglaterra) junto a especialistas del Instituto Alemán de Investigación Económica (DIW Berlín) y la Universidad de Virginia Occidental. Se analizó el sueño de 4,659 padres y madres de Alemania con hijos y/o hijas nacidos entre 2008 y 2015. 

 

Kelly Sullivan, perteneciente a la Universidad del Sur de Georgia y experta en sueño, comentó: "este estudio es particularmente informativo porque sigue sistemáticamente al mismo grupo de personas a lo largo del tiempo, evitando así muchas de las limitaciones con las que se encuentran otros diseños de estudios".

 

El estudio destaca cómo disminuye y se interrumpen los picos de sueño durante los tres primeros meses tras el nacimiento, periodo en que los bebés están más inquietos y necesitan de atención constante. Las madres declararon dormir una hora menos y los padres 15 minutos menos que antes del nacimiento.

 

"Los problemas para dormir son comunes y prevalecen más entre las mujeres", a lo que añade Sullivan que el sueño no alcanza los niveles previos al embarazo incluso hasta seis años después del parto". Trascurrido este periodo las madres siguen durmiendo 20 minutos menos que antes de la llegada del bebé. 

 

El problema parece agravarse en madres que amamantaron frente a las que utilizaron el bebé. El sueño de los padres no se ve afectado por la diferencia en el sistema de alimentación.  Además "las madres, incluidas las trabajadoras, todavía tienen más responsabilidades de crianza en el hogar y pasan más tiempo en estas tareas en comparación con los padres en la mayoría de los países industrializados". No hubo diferencia en los patrones por factores como los ingresos o la crianza en pareja frente a madres o padres solteros. Sí los hubo respecto a progenitores primerizos frente a los veteranos. Estos últimos tenían mejor calidad de sueño.  

 

Las consecuencias de los problemas al dormir, según Sullivan, pueden ser entre otros: aumento de los accidentes, mal rendimiento en el trabajo, problemas de concentración, aumento de peso y otras enfermedades (como diabetes y enfermedades cardiovasculares.

 

Como posibles soluciones Sullivan propone: “las estrategias de control del estilo de vida pueden incluir la gestión del estrés, el ejercicio, pedir ayuda a familiares y amigos y buscar la orientación de profesionales como terapeutas o médicos cuando sea necesario”. Además: tener una rutina nocturna constante y relajante, mantener el dormitorio oscuro, reducir la exposición a pantallas brillantes antes de dormir y la reducción del consumo de cafeína. 

 

Long-term effects of pregnancy and childbirth on sleep satisfaction and duration of first-time and experienced mothers and fathers”. David Richter, Michael D Krämer, Nicole K Y Tang, Hawley E Montgomery-Downs, Sakari LemolaSleep, Volume 42, Issue 4, April 2019. https://academic.oup.com/sleep/article/42/4/zsz015/5289255

lunes, 10 de mayo de 2021

Los bebés reconocen el idioma que habrán antes de nacer.

El desarrollo del lenguaje se inicia en el interior del útero, donde el bebé “afina” sus oídos. Según un estudio, los ritmos cardíacos fetales cambian al escuchan un idioma desconocido y rítmicamente distinto.

Según los investigadores del Departamento de Lingüística del Centro Médico de la Universidad de Kansas, los bebés pueden diferenciar los idiomas un mes antes del nacimiento.

 

Los estudios realizados hasta el momento sugieren que el desarrollo del lenguaje comienza unos días después del nacimiento y que en pocos días los bebés se muestran sensibles a las diferencias rítmicas entre los diferentes lenguajes. Parece que los bebés cambian el ritmo con que succionan el chupete cuando el idioma que escuchan cambia. Por tanto, los resultados sugieren que los factores genéticos están involucrados en el aprendizaje del lenguaje.

 

Siendo así, resulta recomendable comenzar a leer a los bebés incluso antes de su nacimiento para facilitarles el aprendizaje de la lengua y el reconocimiento de la voz materna. Consulta nuestra colección de libros infantiles aquí, donde podrás encontrar la versión bilingüe de los mismos.


“Fetal rhythm-based language discrimination: a biomagnetometry study”. Utako Minai;Kathleen Gustafson;Robert Fiorentino;Allard Jongman;Joan Sereno. NeuroReport. 28(10):561–564, JULY 5, 2017. https://insights.ovid.com/crossref?an=00001756-201708010-00004


Y si te quedas sin temas de los que tratar con tu bebé siempre puedes leerle. Mi sugerencia mis cuentos bilingües donde además de divertidas aventuras tus peques podrán aprender montones de cosas sobre diversos temas:

 

Leno y el mapa del tesoro – Leno and the treasure map

Leno y los dinosaurios – Leno and the dinosaurs

Leno y las doce constelaciones – Leno and the twelve constellations

 

(Disponibles también solamente en español o en inglés).