lunes, 13 de septiembre de 2021

Enseñar es innato al ser humano.

 Un estudio publicado en la Royal Society Open Science sobre los Aka, uno de los pocos pueblos cazadores-recolectores que queda en el mundo, indica que la enseñanza forma parte del genoma humano. 

Hace unos 40 años, el antropólogo Barry Hewlett relató que, al prepararse para la caza, los padres daban a sus bebés pequeñas hachas, palos y cuchillos. Era una forma de enseñanza.

Con su último estudio afirma: "Es parte de nuestra naturaleza... Obviamente, la enseñanza, tal y como existe en la educación formal es diferente a la enseñanza presente en los grupos pequeños con los que he trabajado". 

Los Aka dan gran importancia a la autonomía individual, la colaboración y la igualdad. No son propensos a intervenir en el comportamiento de otros. "No se debe coaccionar o decir a los demás lo que deben hacer, ni siquiera a los niños". 

Según el psicólogo cognitivos, Gyorgy Gergely, la "pedagogía natural" es una forma de enseñar donde los niños reaccionan con gran sensibilidad a las señales que les indican que algo es importante y las utilizan para imitar comportamiento o aprender sobre nuevos objetos.

Hewlett afirma que "es importante recordar que, cognitivamente, la enseñanza se produce tanto en el maestro como en el niño. El niño necesita saber que estas señales particulares signfican algo y el maestro debe saber cómo utilizar dichas señales para llamar la atención sobre el conocimiento que puede no estar claro para el alumno. Es una evolución conjunta, en el sentido de que están aprendiendo tanto el niño como el profesor". 

El investigador grabó a 10 niños de 12 a 14 meses durante una hora en su entorno natural. Después se codificó el comportamiento para identificar los momentos que modificaban el comportamiento para mejorar el aprendizaje. Detectaron 169 situaciones. Casi la mitad duró menos de 3 segundos. En ellas los maestros daban respuestas positivas o negativas, mostraban acciones o daban instrucciones verbales y generaban la oportunidad de practicar. 

A Hewlett le sorprendió el tiempo que los Aka dedicaban a la enseñanza de sus bebés. Más del 40% del tiempo los niños probaban las habilidades que se les mostraba. De media, el tiempo de enseñanza era cuatro minutos y nueve los de practica.

"Sabemos  que aprender puede ser algo muy rápido cuando se está motivado. Cuando eliminas la autonomía del niño, eso afecta a su motivación". Este sistema da más opciones a los niños frente al de los "padres helicóptero" que siempre dicen "ve a hacer esto, ve a hacer aquello, necesitas hacer esto, es necesario que hagas eso... De esta manera, (la enseñanza= se hace en otra dirección, la de proporcionar asesoramiento sin tener todas las respuestas correctas dispuestas para el hijo".

"Teaching in hunter-gatherer infancy", Barry S. Hewlett, Casey J. Roulette. Royal Society Open Science (2016) DOI: 10.1098/rsos.150403 https://royalsocietypublishing.org/doi/10.1098/rsos.150403 

lunes, 6 de septiembre de 2021

Tu bebé llora y tú te vuelves multitarea.

El llanto demanda nuestra atención, pero además tiene un efectos sobre nuestra función cognitiva lo que la vuelve más flexible para que podamos atender al bebé además del resto de tareas de nuestro día a día.

Según David Haley de la Universidad de Toronto: "El instinto de los padres parece estar programado, sin embargo, nadie habla de cómo ese instinto puede incluir la cognición... Si simplemente desplegáramos una respuesta automática cada vez que un bebé empieza a llorar, ¿cómo podríamos pensar sobre la presencia de elementos preocupantes en el entorno o sobre la mejor manera de responder a la angustia de los niños?

El estudio se focalizó en las vocalizaciones infantiles y su efecto en los adultos si reían o lloraban mientras que completaban una tarea cognitiva a través del test de Stroop. El test analizaba las interferencias en el tiempo de reacción. Los participantes identificaban el color de una palabra impresa sin tener en cuenta el significado de la palabra inmediatamente después de escuchar la grabación con el bebé. Al mismo tiempo se media la actividad cerebral utilizando la técnica de electroencefalografía (EEG). 

"Los padres están constantemente tomando decisiones y tienen diversas demandas que compiten por su atención" añadió Joanna Dudek, autora principal del estudio: "pueden estar en medio de una tarea cuando su hijo empieza a llorar. ¿Cómo se mantienen en calma, fríos y serenos, o cómo saben cuándo dejar lo que están haciendo para atender al niño?

Se produce una respuesta adaptativa, una conmutación en el control cognitivo, para responder eficazmente a las necesidades emocionales de los hijos al tiempo que se enfrentar a otras demandas externas. La atención se enfoca de forma selectiva. "Esta flexibilidad cognitiva es lo que permite a los padres elegir rápidamente entre responder al bebé o a otras demandas lo que, paradójicamente, puede suponer ignorar al niño momentáneamente". 

"Infant Cries Rattle Addult Cognition", Joanna Dudek, Ahmed Faress, Marc H. Bornstein, David W. Haley, PLOS ONE )2016= DOI: 10.1371/journal.pone.0154283 https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0154283 

lunes, 9 de agosto de 2021

Los peques bilingües son más flexibles para realizar tareas.

 Los bilingües tienes más habilidades par realizar tareas de inhibición de conflicto que implican ignorar una norma aprendida frente a los monolingües.

Según la Universidad Concordia de Montreal existe una ventaja en las habilidades para resolver problemas de los niños bilingües. El cambio de una lengua a otra "se hace más frecuente a medida que los niños crecen y a medida que aumenta el volumen de vocabulario" según Diane Poulin-Dubois, profesora del Departamento de Psicología de Concordia. "El rendimiento superior en tareas conflictivas parece ser debido a que los bilingües tienen una flexibilidad cognitiva y unas capacidades de atención reforzadas, gracias a su experiencia en el cambio entre idiomas".

Se estudiaron a 39 niños bilingües y 43 monolingües a los 24 y a los 31 meses. "En su mayor parte, no hubo diferencias entre los niños bilingües y monolingües... pero eso cambiaba drásticamente cuando se trataba de la prueba de inhibición de conflicto y las diferencias eran especialmente evidentes en los niños bilingües cuyo vocabulario había aumentado más". La inhibición de conflicto se refiere al proceso mental de hacer caso omiso a una regla aprendida a la que normalmen

ç´te prestaría atención.


lunes, 2 de agosto de 2021

El instinto maternal es biológico.

 El llanto de los recién nacido activa regiones cerebrales que la animan a tomarlos en brazos.

Todas las madres reaccionan de la misma forma ante el llanto, independientemente de su educación, nivel social o nacionalidad. El estudio se realizó en 11 países (Argentina, Bélgica, Brasil, Camerún, Francia, Israel, Italia, Japón, Kenia, Corea del Sur y Estados Unidos) y todas las madres reaccionaban tomando al bebé en brazos y hablándole para calmarlo. El estudio analizó a 684 madres con sus bebés y sus reacciones frente al llanto; acunando, cambiando  el pañal, hablarles, mostrar afecto, alimentándolos o entreteniendo. 

Las resonancias magnéticas del cerebro de las madres remarca unas regiones específicas vinculadas al movimiento, la atención y la palabra. Todas las zonas frontales implicadas en la interpretación de los sonidos se activan con el llanto. Lo cual ha indica que las respuestas del cerebro están programadas y son comunes. Según la investigación la compresión de la relación madre-hijo a nivel psicológico permitirá identificar y ayudar a las madres con riesgo de maltrato infantil u otros comportamientos problemáticos.

En un estudio anterior se analizaba también a los padres quienes actuaban de manera diferente a las madres durante el llanto del bebé. Los hombres permanecen atentos durante la noche mientras que las madres son más propensas a levantarse y confortarlos. Los escáneres demuestran que los cerebros de los padres permanecen en reposo mientras que el de las mujeres cambian al modo atento ante el llanto. 

Neurobiology of culturally common maternal responses to infant cry. Proceeding of the National Academy of Sciences. DOI; 10.1073/pnas.1712022114 (2017). https://www.pnas.org/content/114/45/E9465.abstract


lunes, 26 de julio de 2021

El cerebro social alterado del autismo.

 Un estudio sobre el cerebro social de los niños revela un marcador de la futura aparición de este trastorno y abre un camino a una posible recuperación estimulando el cerebro mientras se está a tiempo.

La alteración se manifiesta desde las primeras semanas de vida, lo cual anticipa la aparición del trastorno y puede ayudar a prevenirlo con los estímulos adecuados. Según la ONU, el autismo es una afección neurológica permanente manifestada en la infancia. El índice de autismo en el mundo es alto y la falta compresión provoca grandes repercusiones en las personas, sus familias y la comunidades. Por ello, la ONU ha declarado el 2 de abril como Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo.

¿Qué se entiende por cerebro social? Son las regiones neuronales que se desarrollan desde las primeras semanas de vida de una persona en respuesta a los estímulos sociales: voces, rostros y gestos de las personas de su entorno. Estos estímulos se despiertan en el recién nacido por razones desconocidas, pero los que los desarrollan en menor grado acaban padeciendo el trastorno (TSA).

El estudio demuestra que el desarrollo del cerebro social se obstaculiza por la indiferencia precoz a los estímulos desde el nacimiento. Según Holger Sperdin de la Universidad de Ginebra: "los bebés que presentan TSA son menos atraídos por los estímulos llamados sociales. Sin embargo, no se sabía qué ocurre a nivel cerebral a una edad tan temprana. Para averiguarlo, nosotros partimos de la hipótesis de que estos niños mirarían de forma diferente vídeos con información social y de que su cerebro social respondería también de otra forma".

En la investigación se utilizó la electroencefalografía (EEF) y la tecnología del seguimiento de ojos mientras que los niños miraban vídeos. Los niños con TSA exploraban las imágenes de manera muy diferente. Además, este hecho se acompaña de alteraciones importantes de la conectividad neuronal y los flujos de información en regiones específicas del cerebro social, y en las ondas cerebrales alpha y theta.El estudio sugiere que las terapias precoces orientas a mejorar la capacidad para responder a los estímulos sociales podría mejorar el funcionamiento hasta el punto de restaurar el cerebro social para evitar la manifestación del TSA posteriormente.

Early alterations of social brain networks in young children with autism. Holger Franz Sperdin et alia. eLife 2018; 7:e31670 DOI: 10.7554/eLife.31670 https://elifesciences.org/articles/31670

viernes, 23 de julio de 2021

Las horas que deben dormir bebés y adolescentes.

 Según médicos estadounidenses dormir de más también tiene riesgos.

La Academia Americana de Medicina del Sueño (AASM) ha publicado recomendaciones sobre las horas de sueño recomendable para niños. 

De 4 a 12 meses deben dormir entre 12 y 16 horas.

De 1 a 2 años entre 11 y 14.

De 3 a 5 años de 10 a 13 horas.

De 6 a 12 años duermen entre 9 y 12.

De 13 a 18 entre 8 y 10 horas.

El estudio fue publicado en junio de 2016 de la revista Journal of Clinical Sleep Medicine y ha sido respaldado por la Academia Americana de Pediatría, la Sociedad de Investigación del Sueños y la Asociación Americana de Tecnólogos del Sueño.

Según Shalini Paruthi, miembro de la AASM: "El sueño es esencial para una sana, y es importante para promover hábitos saludables de sueño en la primera infancia. Es especialmente importante también garantizar que los adolescentes duerman lo suficiente".

Los expertos revisaron 864 artículos científicos publicados, evaluando las pruebas con un sistema de clasificación formal y posteriores rondas de votación hasta llegar a un consenso. La conclusión fue que dormir la cantidad de horas recomendada de forma regular se asocia a una mejor salud mental y física, atención, comportamiento, aprendizaje, memoria, regulación emocional y calidad de vida. Para obtener estos beneficios no solo es importante la duración del sueño, sino también la regularidad, los horarios apropiados, la calidad y la ausencia de trastos del sueños.

Dormir de menos puede conllevar problemas de atención, conducta y aprendizaje, riesgo de accidentes, lesiones, hipertensión, obesidad, diabetes y depresión. En los adolescentes se vincular con un aumento en el riesgo de autolesiones, pensamientos suicidas e intentos de suicidio.

Nathaniel Watson, presidente de la Academia de Medicina del Sueño, afirma: "Más de un tercio de la población de EE.UU. no está durmiendo lo suficiente, y para los niños, que están en los años críticos del desarrollo, dormir es aún más importante... Garantizar que existe tiempo suficiente para el sueño es una de las mejores maneras de promover un estilo de vida saludable para un niño". 

Pero dormir de "más" también tiene consecuencia negativas para nosotros como la hipertensión, diabetes, obesidad y diversos problemas de salud mental.


lunes, 5 de julio de 2021

Si tu bebé balbucea, respóndele.

Un estudio de la Universidad de Iowa (EE.UU.) afirma que las madres que responden a sus bebés de 12 meses mientras que les leen un libro, potencian el desarrollo del lenguaje de sus hijos, puesto que se estable una conversación.

El estudio analizaba a madres e hijos durante la lectura de libros, el juego con marionetas y con otros juguetes. Los bebés producen más sonidos parecidos al habla durante la lectura que durante el juego. Igualmente, las madres respondían más a sus bebés durante la lectura que con otras actividades imitando o ampliando los sonidos de los peques. Este estudio podría explicar por qué la lectura se ha relacionado con el desarrollo del lenguaje de los menores.

"Una gran cantidad de investigaciones muestran que leer libros, incluso a niños de tan solo seis meses de edad, es importante para que surja el lenguaje, pero estoy tratando de explicar por qué, observando detalles, como la respuesta a los sonidos de los niños", dice Julie Gros-Louis, profesora asistente de psicología en la UI. 

"Si sabemos qué interacciones específicas se están produciendo entre el cuidador y el niño y podemos vincularlas con los resultados de lenguaje, tendríamos algo más que decirles a los padres aparte de que lean mucho a sus hijos", añade. "Los resultados pueden contribuir a la comprensión de cómo se relaciona la lectura a los niños preverbales con el desarrollo de idiomas, que no se entiende bien, en contraste con las interacciones de lectura con niños mayores”. 

“The influence of Interactive Contexto n Context on Prelinguistic Vocalizations and Maternal Responses”. Julie Gros-Louis, Meredith J. West, Andrew P. King. Language Learning and Development (2016). https://www.tandfonline.com/action/doSearch?AllField=10.1080%2F15475441.2015.1053563 DOI: 10.1080/15475441.2015.1053563