Un estudio publicado en la Royal Society Open Science sobre los Aka, uno de los pocos pueblos cazadores-recolectores que queda en el mundo, indica que la enseñanza forma parte del genoma humano.
Hace unos 40 años, el antropólogo Barry Hewlett relató que, al prepararse para la caza, los padres daban a sus bebés pequeñas hachas, palos y cuchillos. Era una forma de enseñanza.
Con su último estudio afirma: "Es parte de nuestra naturaleza... Obviamente, la enseñanza, tal y como existe en la educación formal es diferente a la enseñanza presente en los grupos pequeños con los que he trabajado".
Los Aka dan gran importancia a la autonomía individual, la colaboración y la igualdad. No son propensos a intervenir en el comportamiento de otros. "No se debe coaccionar o decir a los demás lo que deben hacer, ni siquiera a los niños".
Según el psicólogo cognitivos, Gyorgy Gergely, la "pedagogía natural" es una forma de enseñar donde los niños reaccionan con gran sensibilidad a las señales que les indican que algo es importante y las utilizan para imitar comportamiento o aprender sobre nuevos objetos.
Hewlett afirma que "es importante recordar que, cognitivamente, la enseñanza se produce tanto en el maestro como en el niño. El niño necesita saber que estas señales particulares signfican algo y el maestro debe saber cómo utilizar dichas señales para llamar la atención sobre el conocimiento que puede no estar claro para el alumno. Es una evolución conjunta, en el sentido de que están aprendiendo tanto el niño como el profesor".
El investigador grabó a 10 niños de 12 a 14 meses durante una hora en su entorno natural. Después se codificó el comportamiento para identificar los momentos que modificaban el comportamiento para mejorar el aprendizaje. Detectaron 169 situaciones. Casi la mitad duró menos de 3 segundos. En ellas los maestros daban respuestas positivas o negativas, mostraban acciones o daban instrucciones verbales y generaban la oportunidad de practicar.
A Hewlett le sorprendió el tiempo que los Aka dedicaban a la enseñanza de sus bebés. Más del 40% del tiempo los niños probaban las habilidades que se les mostraba. De media, el tiempo de enseñanza era cuatro minutos y nueve los de practica.
"Sabemos que aprender puede ser algo muy rápido cuando se está motivado. Cuando eliminas la autonomía del niño, eso afecta a su motivación". Este sistema da más opciones a los niños frente al de los "padres helicóptero" que siempre dicen "ve a hacer esto, ve a hacer aquello, necesitas hacer esto, es necesario que hagas eso... De esta manera, (la enseñanza= se hace en otra dirección, la de proporcionar asesoramiento sin tener todas las respuestas correctas dispuestas para el hijo".
"Teaching in hunter-gatherer infancy", Barry S. Hewlett, Casey J. Roulette. Royal Society Open Science (2016) DOI: 10.1098/rsos.150403 https://royalsocietypublishing.org/doi/10.1098/rsos.150403